En una comunidad atravesada por tradiciones ancestrales y mandatos inquebrantables, el sacrificio de una joven desata una serie de revelaciones que ponen en crisis los vínculos familiares, la fe y el poder.
La niña sobre un altar es una tragedia contemporánea que explora la violencia simbólica y real ejercida sobre los cuerpos, el peso del silencio colectivo y la tensión entre lo sagrado y lo humano, en un universo donde el pasado insiste en imponerse sobre el presente.
El espectáculo se presentará desde el miércoles 29 de abril, de miércoles a sábados a las 19 hs, y los domingos a las 18 h, en la Sala Casacuberta del Teatro San Martín (Av. Corrientes 1530).
Con dirección de Oscar Barney Finn y traducción de Cecilia Chiarandini, La niña sobre un altar está interpretada por Paulo Brunetti, Analía Couceyro, Pablo Mariuzzi, Carlos Kaspar, Mercedes Fraile, Ligüen Pires y Lula Guttfleisch.
Dice Oscar Barney Finn: “Ifigenia, la luz de los ojos de Agamenón y Clitemnestra, es sacrificada por su propio padre para aplacar la ira de la diosa Artemisa y así finalmente conquistar Troya. Clitemnestra aún sufre las consecuencias de ese sacrificio por culpa del banal alarde de fuerza de los hombres. Si todas las tragedias resultan terribles e inimaginables, la muerte de una niña, ofrecida al altar de la guerra, detiene la respiración del tiempo. Mientras que el hombre actúa a partir de pulsiones atávicas para ser amo y señor de la historia, la mujer observa el curso de la existencia para, quizás, acercarse a ciertas conclusiones definitivas. Con La niña sobre un altar Marina Carr, la dramaturga más importante en las letras irlandesas contemporáneas, posa su mirada femenina y alza la voz sobre los mitos fundantes para alumbrar temas como el poder, el dolor y sobre todo el amor, tópicos que incluso hoy –época de cambios vertiginosos e inevitables– no pueden prescindir del aliento de la eternidad”.