Delcy Rodríguez juró como presidenta encargada de Venezuela luego de la detención por parte de fuerzas de los EEUU del dictador Maduro que se alzó con el cargo de presidente luego de las elecciones de 2024 en las que nunca permitió el recuento de votos, ni presentó las listas que le otorgaban el supuesto triunfo.
De esta forma abrió una nueva etapa de incertidumbre política, atravesada por la presión internacional, con la venia el presidente de EEUU Donald Trump para que sea la cara de una "transición" mientras que segundos después aseguró en conferencia de prensa que EEUU mandará en Venezuela y solicitar el acceso a todo el petróleo.
La medida acompañada por las Fuerzas Armadas y de la Asamblea Nacional, encabezada por Jorge Rodríguez, hermano de la nueva presidenta encargada le da 90 días de mandata a la ex vice mandante de la dictadura de Maduro. Lo curioso es que Trump que dice haber incursionado en el país para derrocar la dictadura de Maduro, se asocia con su vice para seguir gobernando el país dejando de lado la oposición que sigue reclamando por los comicios robados en 2024.
Durante una sesión especial del Parlamento, se formalizó el traspaso de poder que inició un nuevo período legislativo con una amplia mayoría chavista: 256 de los 285 diputados presentes pertenecen al bloque oficialista.
Durante el acto, Delcy Rodríguez habló de un escenario “doloroso y excepcional”. Allí, en su primer discurso, se refirió a Maduro y a Flores como “rehenes” de Estados Unidos y calificó su detención como el resultado de una operación militar extranjera. La captura, sostuvo, afecta al liderazgo político y representa una agresión a la soberanía venezolana.