"Kalpa Imperial", Trafalgar" y "Mala noche y parir hembra" son algunas de las creaciones de la luminosa Angélica Gorodischer que falleció en las últimas horas en su casa de Rosario, tal como ella deseaba, por causas naturales.
"Tampoco quiero un velorio, y sí ser enterrada en un cementerio jardín, con flores, en un cajón ordinario, que se pudra pronto", pidió como último deseo a sus seres queridos que cumplirán su deseo.
"A mí no me interesa la vida real: yo busco lo extraordinario, lo que está oculto, lo inexplicable: todo eso que se esconde detrás de lo evidente y que siempre aparece; eso ha marcado en buena parte esta búsqueda de tantos años escribiendo y leyendo, que es una forma de adueñarse del mundo" dijo en una entrevista a Clarín.
Angélica Beatriz del Rosario Arcal había nacido el 28 de julio de 1928 en Buenos Aires, donde sus padres se habían mudado luego de casarse en Santa Fe. Creció rodeada de libros y escribió casi 30 entre novelas y cuentos. Fue una de las exponentes más altas de Iberoamérica en su género.
“Escribo por escribir”, reiteraba en las entrevistas dando cuenta de la pulsión imparable de quien desea, disfruta y se instituye en su propia escritura. Y cuando le preguntaban cual era la cosa más fantástica que le había sucedido respondía: "Aprender a leer".